25 años con Pokémon

Hace unos días os contamos lo que suponía que la saga The Legend of Zelda cumpliese 35 años y unos meses atrás hicimos lo propio con Super Mario. Hoy otra saga de Nintendo cumple años, esta vez no son 35, sino 25, un cuarto de siglo. Hoy cumple años Pokémon, casi nada. Una marca que ha trascendido todos los ámbitos, se lo mencionas a casi cualquier persona, de cualquier rango de edad, y lo conoce, eso algo al alcance de muy pocas marcas, y menos aun de videojuegos. Y lo más sorprendente de todo es que no se trata de un personaje nacido en los 80, como pudieran ser Super Mario o Sonic, ni tampoco Pac-Man, que es todavía más veterano que estos últimos. No, para nada, Pokémon nació en la segunda mitad de los años 90 y es tan conocido, o incluso más, que los que acabo de mencionar.

Pocos «boom» semejantes se recuerdan, muy posiblemente haya sido el mayor de la historia. Unos videojuegos que fueron un rotundo éxito y dieron una segunda vida a la ya veterana GameBoy, una serie de animación y películas que fueron la promoción perfecta para los juegos, un juego de cartas que también tuvo bastante éxito y perdura hoy día, igual que la serie y películas. Infinidad de merchandising, que junto con las agresivas campañas en televisión y la ya mencionada serie y películas, juego de cartas y demás parafernalia convirtieron Pokémon en un fenómeno mundial.

Hoy desde el blog queremos rendir homenaje a estos 25 años de Pokémon, pero, si me permiten, desde un punto de vista exclusivamente de videojuegos. Para servidor, la saga son los videojuegos, el resto de parafernalias nunca me interesaron en exceso.

Cómo llegó a mi vida – Primera Generación

La forma en la que la saga Pokémon llegó a mi vida seguramente fue lo que le sucedió a muchos en la época. Y estoy completamente seguro de que fue precisamente esto lo que planificaron en Game Freak y Nintendo, cuando lanzaron al mercado Pokémon Edición Roja y Azul (Verde an Japón). Yo, como he dicho en algún otro artículo, me compraba las revistas de la época y estas solían traer unos VHS con un poder de convicción enorme. Sin duda, en ellos se presentaba la franquicia Pokémon, cuando ésta aterrizó en España, junto con la serie de televisión y una muy agresiva campaña de marketing a nivel mundial. Aun con todo eso, la saga no me terminaba de convencer del todo para comprarla. Pero existía un componente más, el punto más poderoso de esta franquicia para convertirse en fenómeno y era GameBoy y su factor portátil. A mi Pokémon me entró por los ojos y no por lo que se pudiera ver en televisión, sino por lo que se veía en el patio de colegio.

Un compañero de clase comenzó a sentarse en el suelo apoyado en una columna o en la pared mientras jugaba con su GameBoy Pocket. No era demasiado habitual llevarse al colegio una consola portátil, por las distracciones que pudiera provocar, claro está, servidor por ejemplo nunca lo hacía. Pero claro, bien sabéis qué pasa cuando alguien lleva un juego o juguete, que provoca curiosidad. Así, comencé a preguntarle sobre el juego, a ver cómo jugaba, y él me iba contando cómo se combatía, cómo se capturaba y demás. Servidor estaba cada vez más interesado por ello, porque además era un juego con un mapa bastante grande y con una duración que pocos juegos de GameBoy tenían.

Por lo tanto, una vez anunciaron Pokémon Edición Amarilla, es cuando la franquicia llegó a mis manos. Una edición especialmente enfocada a absorber todo el fanatismo que había generado la serie de televisión. Ya que en ella, podíamos sentirnos como Ash, porque nuestro Pokémon inicial era Pikachu, quien, además, nos acompañaba durante toda la aventura. Muchas de las criaturas de los dos primeros títulos tuvieron un rediseño, haciéndolos bastante más «cute», el propio Pikachu el que más, ya que algunos eran auténticas aberraciones. Una edición que venía a ser la más completa de las 3, pese a que seguía estando incompleta ya seguía siendo necesario intercambiar algunas de las criaturas. No recuerdo la cantidad de horas que le di, porque el cartucho se terminó perdiendo, pero recuerdo que completé la Pokedex con los 151, alguien me dio un Mew, a saber de qué procedencia.

Años más tarde, ya en la época de GameBoy Advance, hubieron unos remakes de primera generación, conocidos como Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja los cuales pegaban un atractivo lavado de cara y añadían varias novedades. Muchos años más tarde, ya para Nintendo Switch, llegarían Pokémon Let’s Go, Pikachu! y Let’s Go, Eevee!, unos títulos ya con preciosos gráficos 3D, orientados a atraer fans de Pokémon Go, que nos volvían a contar la historia de la primera generación con un estilo visual tremendamente atractivo y una jugabilidad muy sencilla. Un par de remakes que si bien estaban francamente chulos, los de GameBoy Advance, no terminaron de llamarme, y los de Nintendo Switch estaban tan extremadamente «casualizados» que acabé cogiéndoles bastante tirria.

Segunda Generación

Tras el fanatismo que la primera generación había supuesto en mi, no había duda de que cuando fueron anunciados los nuevos juegos de la saga, caerían de salida. Pokémon Edición Plata y Pokémon Edición Oro fueron inmediatamente mi generación favorita. Un juego que era largo, muy largo, ya que contaba con un nuevo mapa con 8 gimnasios y una reimaginación del mapa de primera generación con sus 8 gimnasios, en total hasta 16 medallas que conseguir. Algo que nunca se ha vuelto a hacer en la saga. Un montón de nuevas criaturas y además todas las de la anterior edición y muchos secretos nuevos como el combate contra Rojo (el protagonista del primer juego) que es uno de los combates más duros de toda la saga.

Unos juegos que me enamoraron locamente y confirmaron que esta saga tendría, a partir de aquí, un hueco muy especial en mi corazón. Un juego al que llegué a darle 420 horas, así lo marcaba mi cartucho antes de que muriese la pila (TRAGEDIA). Llegué a completar la Pokedex entera, los 251, sí, tuve a Celebi, muy posiblemente hackeado, pero me dio completamente igual en su momento.

Antes de pasar a hablar de la tercera edición o de los remakes, debo comentar, al menos de pasada, uno de los hacks que yo me tragué como oficial en su momento, Pokémon Diamond Version. Allá por el año 2000 o 2001, más o menos en la misma época que La Lellenda de la Cerda, hack que comenté en el reciente artículo de la saga Zelda, hubo un boom de los hack roms por los primitivos foros de internet de la época. Uno de los más conocidos de Pokémon fue este que os comento. Si no recuerdo mal, lo conocí antes de que Pokémon Oro y Plata llegasen a mis manos y durante ese tiempo pensé que esta era la auténtica segunda generación. Ingenuo de mi, lo que llegó finalmente a mis manos fue infinitamente mejor que este cutre juego donde llamabas por teléfono a las criaturas y estaba horrorosamente mal traducido al inglés.

La segunda generación tuvo también su tercera edición, que fue Pokémon Edición Cristal, a la que no hice ni el más mínimo caso debido a que la Edición Plata me tenía completamente absorbido. Años más tarde, ya con Nintendo DS en el mercado, se lanzaron unos remakes de la segunda generación llamados Pokémon Edición Oro HeartGold & Plata SoulSilver unos juegos que no compré de lanzamiento, pero sí años más tarde y me los pasé de principio a fin. Unos fantásticos juegos que incluían interesantes novedades como la inclusión del Pokéwalker, una especie de podómetro donde podíamos llevar a un Pokémon de paseo, previamente transferido desde el juego.

Tercera Generación

La tercera generación tuvo al fin un cambio generacional de consola. Llegaría para GameBoy Advance. Una consola que ya por sí me encantaba y eso que vivió de muchos ports de Super Nintendo. Con todo lo que me gustó la segunda generación de la saga Pokémon, no tuve ni una sola duda para hacerme con Pokémon Edición Zafiro. Un juego al que le di más de 300 horas, casi tanto como al Plata. Me gustó mucho el juego y además por aquella época tenía a varios amigos con la Edición Rubí y no parábamos de intercambiar criaturas. Además este juego incluyó los concursos Pokémon, que eran un tanto infames, pero daban pie a preparar Pokécubos con amigos y eso era realmente entretenido. El añadido más interesante de estas ediciones fueron las Bases Secretas. Unas localizaciones que cada cual podía decorar y que se podían transferir por cable Link y de este modo poder combatir una vez al día contra esos amigos controlados por la CPU. Un título que incluía muchas curiosidades como la Isla Espejismo o los inicios de la Torre Batalla, a la cual le di un gran vicio. Tengo un cariño enorme a esta generación, creo que ha quedado bastante claro.

Hubo una tercera edición llamada Pokémon Edición Esmeralda, que no me llamó en absoluto la atención. Varios años más tarde, para Nintendo 3DS, salieron los remakes de tercera generación, llamados Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa. Unos remakes que me apasionaron. Son, bajo mi punto de vista los mejores y más completos juegos de Pokémon jamás hechos. Tuvieron un lavado de cara fantástico y con la inclusión del Ultra Vuelo, nos podíamos desplazar a gran velocidad y acceder a un montón de islas que le daban una vida enorme al Post-Game, además de poder capturar a prácticamente todos los Pokémon Legendarios de todas las generaciones hasta la fecha y dar pie a muchos y variados eventos. Además ahora las Bases Secretas se transferían vía StreetPass, lo cual era mucho más atractivo.

Cuarta Generación

Con la llegada de Nintendo DS llegó también el salto generacional. Y, sin embargo, este no me atrajo lo más mínimo. Nintendo DS tenía un catálogo tan bueno y variado y estos nuevos títulos de la saga, Pokémon Edición Diamante y Perla, me parecía que innovaban tan poco respecto a la anterior generación que jamás los consideré necesarios. Aunque, en parte estoy mintiendo, porque sí que los jugué, de forma dudosamente legal. La piratería con la portátil de doble pantalla de Nintendo estaba tan extendida y era tan cómoda y sencilla, que con ella sí que jugué esta generación, pero no los exprimí ni mucho menos como a los anteriores. Ni siquiera con la llega del Platino. Esta saga no me gustó apenas nada y siempre la tendré como una de mis menos favoritas. Aunque todo esto puede deberse al mal momento en el que me cogieron.

Recientemente se ha anunciado un remake de estos juegos para Nintendo Switch, llamados Pokémon Edición Diamante Brillante y Perla Reluciente. Unos remake muy fieles a los originales, que además incluirán novedades de la edición Platino. Le tengo muchas ganas, para darles por fin la oportunidad que yo siento que no les di en su momento y la atención que tampoco les presté.

Quinta Generación

Mi falta de interés en la saga fue total durante cuarta generación, e incluso durante parte de la quinta. Pokémon Negro y Blanco fueron juegos fantásticos, pero servidor estaba muy fuera de la saga en ese momento. Además de estar muy metido en el infame mundillo de la piratería con Nintendo DS. Así que como podéis suponer, estos títulos tampoco los adquirí en formato físico. Los jugué también de forma dudosamente legal y no los disfruté demasiado, pese a ser unos juegos geniales.

Así como otras generaciones tuvieron su «tercera versión», en la quinta prefirieron volver a lanzar dos versiones, ponerles la coletilla de 2. Así pues salieron al mercado Pokémon Edición Blanca 2 y Negra 2. Servidor al fin abrió los ojos y abandonó el infame mundo de la piratería y como forma de redimirme y de reconciliarme con la saga, compré de cabeza la secuela de la Edición Negra. Estos juegos suceden varios años después de los anteriores, en la misma región, con novedades en la historia y unos personajes geniales. Sin duda alguna fue un enorme acierto orientar así estos títulos y dejar las «terceras ediciones» de lado, las cuales apenas ofrecían novedades. Personalmente me gustaron mucho y me devolvieron la pasión por la saga.

Sexta Generación

Las secuelas de los títulos de quinta generación salieron cuando Nintendo 3DS ya estaba en el mercado, algo que seguramente influyó en las ventas. Estaba bastante claro, dada la situación generacional, que los próximos títulos serían exclusivos ya de la nueva portátil de Nintendo. Pokémon X e fueron estos juegos. Y con mi amor por la saga vuelto a sus máximos me los compré de salida, sólo uno de ellos claro.

Una generación que a mucha gente no gustó, pero que a servidor le gustó bastante. El mapa del juego me gustaba, y el contexto que daban a las Mega-Evoluciones, algo que se incluyó en esta generación, me pareció muy interesante, además de tener un final muy bonito. Es cierto que el juego carecía totalmente de Post-Game, algo muy criticado y con razón, ya que apenas contaba con una nueva zona con una zona safari por Streetpass y poco más.

Lo más sorprendente quizás es que esta generación jamás tuvo «tercera edición», ni siquiera secuela. Nunca hubo Pokémon Z, pese a que se rumoreó durante bastante tiempo. Y eso que estos juegos no vendieron del todo mal.

Septima Generación

Al no haber habido tercera edición en la sexta generación y no haber gustado en exceso aquellos juegos, a servidor sí que le gustaron, había bastantes expectativas puestas sobre la séptima. Estos juegos serían Pokémon Sol y Luna. Unos juegos que venían a revolucionar por completo el sistema de gimnasios y medallas y el mapa de la aventura al dividirlo en islas. Unos juegos que si me conocéis, sabréis que no me gustaron absolutamente nada. El sistema de medallas y pruebas me gustó bastante, pero, en el fondo, era lo único que hacía bien el juego. El mapa era aburrido, en ocasiones guiado y con unos combates bastante malos, mejor no hablemos de los 2vs1. Estos juegos añadieron también los Movimientos Z, unos ataques realmente poderosos.

Estos juegos sí tendrían «tercera edición» o secuela. Aunque esto es bastante relativo. Pokémon UltrasolUltraluna no son secuelas sino que son «casi» el mismo juego. Incluye bastantes novedades, es cierto, pero no deja de ser prácticamente la misma aventura que los anteriores. Unas ligeras modificaciones en el mapa, alguna escena y zona nueva y la posibilidad de obtener a muchos Pokémon legendarios de otras ediciones, pasando por nuevos Movimientos Z, entre otras cosas. En general novedades que sí, pudieran merecer la pena, pero eso no quita la sensación de que este tendría que haber sido el juego original de séptima generación y la sensación de estafa, al menos para servidor, fue mayúscula.

Octava Generación

Con Nintendo Switch ya en el mercado, la nueva generación de juegos de Pokémon, tenía que llegar. Estos serían Pokémon Espada y Escudo. Unos títulos que venían a revolucionar la saga, dado que ofrecían una experiencia más abierta y libre con unas praderas enormes y eliminando, en parte, el sistema de rutas lineales que había tenido la saga hasta la fecha. Sin embargo esto resultó ser una falsa libertad. La enorme pradera, no era ni tan grande, ni tan libre, ni tan viva como prometían. Unos juego que estuvieron bastante envueltos en polémica desde su lanzamiento ya que estos eran bastante cortos, sus rutas eran escasas y estaban muy orientados a que perdiésemos el tiempo en la enorme pradera. Por ese lado eran bastante decepcionantes, ya que se trataba de unos títulos muy orientados al cooperativo en línea. De todas formas, no me parecieron tan malos juegos.

Un año después recibieron, por primera vez en la saga, unas expansiones en forma de DLC, los cuales nos daban zonas nuevas y praderas nuevas que explorar. Un cambio radical, respecto a generaciones anteriores que o bien sacaban una «tercera edición» o secuelas. Unas expansiones que no me interesaron lo más mínimo, dado que el concepto que introducían estos juegos no me terminaba de convencer.

Spin Offs

Además de la saga principal de títulos de Pokémon, estos han contado con decenas y decenas de Spin Offs a lo largo de los años.

De los primeros y para aprovechar el éxito del juego de cartas y también para promocionarlo mucho más salió Pokémon Trading Card Game. Un juego realmente chulo, con un modo historia entretenido y que daba pie a idear variadas estrategias. Sorprendentemente decidieron no continuar exprimiendo esta saga, que sí que tuvo secuela, pero no salió de Japón y no fue hasta muchos años más tarde cuando volvieron a lanzar un Trading Card Game, esta vez vía online.

Tras el éxito de los juegos de consolas portátiles no era de extrañar que lo quisiesen llevar a consolas domésticas para hacer impresionantes combates 3D. Así crearon los Pokémon Stadium, Collosseum o XD, entre muchos otros. También se podría incluir aquí la saga Pokémon Snap, que se basa en hacer fotos. Ninguno de estos me llego a gustar demasiado, ya que proponían unos modo historia o aventura bastante pobres, su único atractivo consistía en ver a las criaturas con unos preciosos gráficos tridimensionales.

Tenemos también la saga Pokémon Pinball. Unos juegos de, obviamente, Pinball, pero con el objetivo de terminar capturando a las criaturas como en los juegos clásicos, en esta ocasión a base de minijuegos y conseguir una alta puntuación. Unos juegos muy chulos, pero que no han perdurado hasta nuestros días.

Para ir concluyendo mencionaré también la saga Mundo Misterioso o la Rangers. Unos juegos que nacieron hace no demasiados años y que tienen una gran legión de fans. Los primeros nos proponen historias, algunas realmente tristes, que protagonizan las propias criaturas. El segundo nos ofrece una jugabilidad totalmente nueva a la hora de capturar y se olvida de los combates ofreciéndonos una historia un tanto diferente.

Es cierto que me he dejado decenas y decenas de Spin Offs y también de dispositivos que se crearon para seguir vendiendo la saga, como pudiera ser la pequeña portátil Pokémon Pikachu. He preferido recorrer únicamente los que más sonaban y me marcaron como fan. Nombrarlos a todos es una locura.

¡Hazte con Todos!

La saga Pokémon está en un momento realmente bueno. Es cierto que la octava generación ha estado envuelta en polémica, pero las ventas dicen exactamente lo contrario. El fenómeno mundial que estalló a finales de los años 90 no ha dejado de crear videojuegos, cartas, merchandising, series o películas, la más reciente, Detective Pikachu que fue todo un éxito y la crítica, tanto de prensa como de público totalmente unánime y positiva.

Es cierto que no he mencionado Pokémon GO hasta ahora. Un juego de móviles que combina la captura y combate entre las criaturas de la saga con el mundo real. Un título gratuito que ha llevado la saga todavía más allá y que fue el principal culpable de que los recientes títulos para consolas vendiesen tan bien ya que ha vuelto a enganchar a jugadores clásicos que se habían desilusionado con los títulos de los últimos años.

El futuro que le depara a la saga es francamente esperanzador. Especialmente por uno de los juegos recientemente anunciados, Leyendas Pokémon: Arceus. Un juego que lleva la franquicia hacia un espectro que durante años los fans habían pedido, el Mundo Abierto. Un juego que llegará en 2022 y al que todavía le queda desarrollo, pero que puede suponer un antes y un después en la saga por su revolución en el plano jugable. Por nuestra parte no dudamos ni un ápice de que así será.


Y hasta aquí nuestro recorrido por la saga Pokémon. Esperamos que os haya gustado y recordad que esto es mi relación con la saga Pokémon, la vuestra puede ser radicalmente diferente.

¡Feliz 25 Aniversario Pokémon!

Contadnos si os ha gustado este repaso con muchos toques de nostalgia. Nos gustaría escuchar vuestras experiencias con la saga Pokémon, con sus videojuegos y con su evolución. Os leemos en las redes y en los comentarios del blog. ¿Qué supone para vosotros que esta saga cumpla 25 años?

¿Qué significa la saga Pokémon para vosotros?

#Pokemon25 #Pokemon

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