Reseña: Leyendas Pokémon Arceus

Hace un año, durante la Pokémon Presents celebrada por los 25 años de la saga Pokémon, The Pokémon Company mostró varios títulos y, entre ellos, uno que no dejó a nadie indiferente. Leyendas Pokémon Arceus viene a revolucionar la saga. Un salto arriesgado y que llega tarde, pero que era muy necesario.

Leyendas Pokémon Arceus no trae consigo una nueva generación de criaturas, por lo tanto no se puede considerar una nueva generación al uso, sino más bien un spin-off. Sin embargo, se me antoja una falta de respeto considerarlo un producto secundario dentro de la saga. Es un salto arriesgado, la primera piedra de una nueva era dentro de la franquicia, y como tal ha de ser valorado y respetado, con sus aspectos positivos y negativos.

Olvida casi todo lo que habías visto hasta ahora de la saga Pokémon

Un personaje protagonista genérico, inexpresivo, plano y sin diálogos llega a cierta edad y está destinado a ser un Maestro Pokémon. Sale de su casa, se dirige al Laboratorio Pokémon, escoge una criatura inicial y se embarca en una apasionante aventura a través de rutas y grutas más o menos lineales para llegar a las distintas ciudades con sus Gimnasios Pokémon, vencer a los líderes y afrontar el desafío de la Liga Pokémon. Y Fin. Con sus ligeras diferencias en alguna generación, pero a grandes rasgos la aventura siempre ha sido así. Después si gusta el jugador podía decidir si completaba o no la Pokedex como reto definitivo del juego, con poca recompensa por tal hazaña.

Pues ahora olvidad todo o casi todo lo anterior. Imaginaos en un mundo libre y abierto de verdad y nada de rutas predefinidas, lineales y limitadas. Ahora imaginaos que veis a los Pokémon caminando en libertad y no saliendo exclusivamente en la hierba alta. Olvidad los Gimnasios, la Liga Pokémon o los entrenadores inmóviles en puntos estratégicos de las rutas. Olvidad todo el concepto de mapa y los objetivos preestablecidos así como el desarrollo habitual de las aventuras de Pokémon.

Exploración y libertad como nunca

Pokémon Leyendas Arceus nos propone un mapa abierto con total libertad. Podremos capturar, combatir o perdernos por donde deseemos. Es cierto que igual que en entregas anteriores deberemos elegir un Pokémon inicial, pero más allá de eso y de las criaturas propiamente dichas, las similitudes con otras entregas son anecdóticas. Nos sentiremos abrumados la primera vez que salgamos a campo abierto. Por puro placer recorreremos hasta el último rincón del mismo. El juego cuenta con una ciudad inicial, Villa Jubileo, desde la cual podremos ir a los distintos mapas, un total de 5, con diferentes biomas y criaturas. A lo largo de la aventura iremos obteniendo distintas monturas para recorrerlos de de forma más rápida y también tendremos ciertos puntos de viaje rápido.

Para hacer la exploración más amena, aparte de lo que nos pueda guiar la historia, el juego cuenta con varias misiones secundarias, bastantes diría. Un total de 94. Las cuales irán desde entregar objetos concretos o ciertos Pokémon hasta completar registros de la Pokédex. Las recompensas en su mayoría serán cosas muy menores como objetos cotidianos.

La aventura por su parte cuenta con un total de 27 misiones principales, que nos llevarán a recorrer los 5 mapas realizando prácticamente lo mismo en cada uno de ellos. Un par de conversaciones, esporádicamente algún combate y finalmente un combate contra el Pokémon Señorial del mapa en cuestión y a seguir. Repetitivo, previsible sí, pero al final la diversión de este título no reside en su historia, sino en su componente de exploración y libertad. La historia no es gran cosa, como se puede esperar de un título de la saga Pokémon, pero en esta ocasión se le da una curiosa vuelta de tuerca.

En la piel de un cazabichos

Leyendas Pokémon Arceus, como he dicho antes, cambia casi todo lo que conocíamos hasta ahora de sobre la saga, al menos en cuanto a los juegos se refiere. En este título nos sentiremos un cazabichos, tal y como el ideólogo original, Satoshi Tajiri, lo concibió, aunque por limitaciones técnicas hasta ahora no se había podido dar este tipo de fórmula jugable, un aspecto francamente discutible.

Nos moveremos de forma completamente libre por todo el mapa. Veremos a las criaturas, incluso en su forma variocolor, moverse y, las agresivas, nos atacarán, las pasivas en cambio, se acercarán a mirarnos o pasaran de nosotros y, por último, las miedosas, huirán nada más nos acerquemos a ellas. Mientras deambulemos por ahí podremos decidir, con total libertad, como interactuar con los Pokémon salvajes. Podremos combatir, apartado que abordaré más adelante, pero, por el momento, vamos a centrarnos en lo realmente revolucionario de esta entrega, que son las capturas sin entablar combate. En la mayoría de casos priorizaremos esto último a combatir ya que es un proceso mucho más ágil y también nos aportará experiencia a nuestro equipo. Ni siquiera merece la pena combatir para evolucionar criaturas ya que podremos encontrar incluso Pokémon que evolucionen con piedra o mediante intercambio de forma salvaje.

Con el botón X cambiaremos entre los Pokémon de nuestro equipo y nuestros objetos utilizables en campo abierto. Estos segundos van desde cebos u objetos de distracción, hasta las distintas Pokéball de captura. A cualquier criatura en campo abierto podremos lanzarle una. Según el nivel de la criatura, su estado, que variará entre distraído, dormido o alerta, y, además, teniendo en cuenta la Pokéball utilizada, la probabilidad de captura será una u otra. Si la criatura está alerta rechazará inmediatamente la Pokéball y nos atacará sin pausa al entrenador. En ese caso no quedará otra que entablar combate, o alejarnos para que deje de estar alerta y volver a intentarlo. Algunas criaturas nos verán desde muy lejos, así que tocará ir agachado y haciendo el menor ruido posible para no alertarlas. Lanzarles una Pokéball por la espalda tendrá un efecto crítico, lo que duplica la probabilidad de captura.

La Pokédex de Hisui cuenta con un total de 242 criaturas. En esta ocasión le han dado una curiosa vuelta de tuerca al registro de las criaturas, no sólo por mezclar Pokémon de distintas generaciones y hacer un curioso popurrí, sino porque han introducido un sistema de puntuación según ciertos objetivos. Para registrar a una criatura bastará con vencerla en combate o capturarla una única vez, pero esto no completara su ficha con todos los detalles posibles. Para ello tendremos que conseguir diez puntos en su ficha completando ciertos objetivos, que variarán según la criatura. Los más habituales irán desde derrotarla un número determinado de veces en combate, verla usar ciertos ataques o capturarla sin que nos detecten. Al no contar con Gimnasios con sus respectivas medallas, aquí lo que nos limitará el nivel hasta el cual los Pokémon nos harán caso es el Rango del Equipo Galaxia. El cual se subirá completando los objetivos de Pokédex que acabo de mencionar.

Los combates algo secundario

Al ser un título orientado a capturas, los combates quedan relegados a un papel más secundario, pero no faltan a su cita. Durante la aventura deberemos combatir contra ciertos entrenadores y también contra ciertos Pokémon en combates señoriales, de los que hablaré más adelante. El resto de combates, contra criaturas salvajes, son totalmente opcionales. Se puede capturar a todos y cada uno de los Pokémon sin necesidad de entablar combate, a excepción de algunos legendarios.

En Leyendas Pokémon Arceus los combates se desarrollan en el mismo área que estamos explorando, es decir, no hay entrada en combate propiamente, sino que los Pokémon luchan allá donde se cruzan, en la misma pradera, lago o montaña, si hay más de una criatura en el rango afrontaremos un combate de uno contra dos, tres o los que haya, algo, en ocasiones, un tanto injusto. Es, por tanto, muy ágil entrar en combate. Además, el entrenador será un espectador y podremos moverlo de forma completamente libre por el área del combate, pudiendo incluso recibir ataques de cualquiera de los dos combatientes si nos situamos entre los púgiles. Si nos alejamos en exceso el combate finalizará o también podremos abandonarlo a placer sin penalización alguna retirando nuestro Pokémon.

Los combates siguen siendo por turnos, pero esta vez con una línea de tiempo. La criatura más veloz atacará antes, aunque esto puede ser modificado bajo ciertas circunstancias, por ejemplo, si entablamos combate de frente con una criatura la mayoría de las veces nos golpeará primero, pero, en caso de pillarle por la espalda atacaremos nosotros en primer lugar. La línea de tiempo también puede ser modificada en caso de utilizar un ataque en estilo fuerte o rápido. Esto son unos modificadores sobre el movimiento que hacen que cause un daño menor y acelere el próximo turno en caso de utilizarlo en estilo rápido, o que incremente el daño y la precisión, pero aumente el tiempo hasta nuestro próximo turno en caso de utilizar estilo fuerte. Utilizar alguno de estos modificadores hará que se consuma el doble de PP del movimiento utilizado.

En esta nueva entrega han añadido varios aspectos de «calidad de vida» que merece la pena mencionar. Cada Pokémon sigue pudiendo llevar asignados hasta 4 movimientos, eso sí, ya no requeriremos de una Escama Corazón para recordar movimientos olvidados, sino que a través del propio menú de equipo, podremos gestionar todos los movimientos que la criatura ha aprendido a lo largo de sus niveles y volver a asignar los que más nos gusten. Los estados alterados por su parte también han sufrido un rediseño. Ahora no existen los estados incapacitadores como eran «dormido» o «congelado», sino que se han cambiado por «adormilado» y «helado» respectivamente. Todos ellos funcionan igual que «paralizado», es decir, pueden hacer que perdamos un turno, pero siempre tendremos cierta probabilidad de ejecutar nuestro movimiento. Al salir de combate se nos curarán todos los estados alterados del equipo Pokémon excepto, lógicamente, el debilitado.

Los combates por lo general están bastante mal equilibrados. A diferencia de otras entregas donde un Pokémon varios niveles superior a su rival es prácticamente imbatible, en esta ocasión todo ha cambiado. Todas las criaturas golpean muy duro, incluso las nuestras. Una criatura salvaje de 20 niveles menos puede derrotarnos con facilidad incluso sin necesidad de ser muy efectivo. Parece como si se les hubiese quedado algo descompensado, la eficacia de la estadística defensiva por así decirlo. Sin embargo, no es que importe en exceso, excepto en contadas ocasiones. Me explico. Resulta tan sencillo capturar fuera de combate, que cada poco tiempo estaremos cambiando nuestro equipo de seis criaturas de arriba a abajo ya que habremos capturado varias mucho más poderosas y de mayor nivel. Incluso dejaremos en el banquillo al Pokémon inicial por volverse, al cabo de muy poco tiempo, débil e inservible. Así que, a pesar de que el daño está desequilibrado, iremos de forma casi permanente con un equipo de criaturas alfas 20 niveles o más por encima del nivel de la historia. Los Pokémon Alfa son criaturas de mayor tamaño del habitual y de ojos rojos. Los Pokémon en ese estado son más poderosos, de mayor nivel y con con mejores movimientos de lo habitual. Se pueden derrotar o capturar de forma habitual e incluso añadir al equipo.

Por último me queda hablar de los Pokémon Señoriales. Se trata de Pokémon extremadamente poderosos que deberemos derrotar a lo largo de la historia. No pueden ser capturados, sino únicamente derrotados utilizando tranquilizantes. Estos combates deberemos afrontarlos con el entrenador y hemos de tener cierto cuidado para no ser debilitados. Unos de los combates más épicos que hayan existido en la saga y se agradece lo variados que son a pesar de que puedan hacerse un tanto largos.

Artesanos por supervivencia

En Leyendas Pokémon Arceus no desaparecen los comercios propiamente, pero sí pasan a un segundo plano. Como buen título de mundo abierto que se precie, tendremos la posibilidad de fabricar objetos. Durante la aventura iremos aprendiendo recetas y otras podremos comprarlas en las tiendas. Con esas recetas y los objetos que estas requieren podremos fabricar prácticamente cualquier objeto, desde pociones hasta las distintas Pokéball. Mientras deambulemos por los distintos mapas de Hisui encontraremos minerales, bonguris, bayas o hierbas, entre otros, que podrán ser utilizados o combinados en un objeto mejor.

Compensa bastante recolectar objetos y fabricar sin parar ya que cuesta conseguir dinero en este título y los objetos en las tiendas están bastante inflados en precio, sin duda incita a que los fabrique uno mismo, al final en eso consiste la supervivencia en un juego de mundo abierto.

Sin embargo, no todo es de color de rosa. El zurrón que transportamos tiene una capacidad extremadamente limitada. A poco que empecemos a recolectar todo lo que hay por el mapa lo llenaremos. Ampliarlo es posible, pero tiene un coste, un coste muy elevado. Prácticamente todo lo que vayamos ahorrando de vender objetos sobrantes o completar la Pokédex se nos irá en ampliar el zurrón. Y lo peor de todo es que un nuevo espacio en el mismo costará cada vez más dinero y llegará a unos límites totalmente abusivos.

Justo en lo técnico

El mayor talón de Aquiles de Leyendas Pokémon Arceus es su factura técnica. El juego no exprime en absoluto el hardware para el que se ha desarrollado. La distancia de visión es pobre, a media distancia se ven árboles aparecer de repente o se refresca su textura, lo mismo con las montañas o la hierba. Las criaturas a lo lejos se teletransportan o se mueven a trompicones y a medida que nos acercamos su movimiento es mucho más natural. Se entiende que son trucos para no aumentar la carga, pero quedan feos si entran dentro de la distancia de visión. La propia Nintendo Switch tiene juegos con mundos mucho más vivos y detallados, que van mucho mejor y más fluidos y donde no se nota ningún truco, como, por ejemplo, el sublime The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Todos los juegos utilizan este tipo de técnicas para ir cargando el mapa a medida que nos movemos, pero la diferencia es que en las obras maestras los trucos no se notan.

En cuanto al aspecto sonoro el juego tampoco destaca en exceso. Recicla melodías de combate de entregas anteriores y añade algunos nuevos para exploración o ciudades. Pasará bastante desapercibida toda la banda sonora, una vez dejemos de jugar al título la olvidaremos de inmediato. Es cierto que los efectos de sonido acompañan y amenizan la exploración, pero tienden a repetirse, igual que las animaciones que los provocan.

Conclusión

La saga Pokémon ha logrado al fin reinventarse y ya era hora, más vale tarde que nunca. Es cierto que esto llega tarde, pero, lo dicho, al menos ha llegado. Una evolución más de 25 años después de su primera entrega. Una evolución lógica. Pokémon Leyendas Arceus es con lo que todos llevamos soñando durante la última década. Es la pura esencia de Pokémon. Es tal y como esta saga se ideó en su origen a mediados de los años 90. Un mundo libre y sentirnos un cazabichos. ¡Y vaya si nos lo da! Es cierto que con una ejecución técnica que deja mucho que desear, con una banda sonora bastante irregular y con una trama que no deja de ser una mera excusa. Pero, es que es tan divertido, es TAN CONDENADAMENTE DIVERTIDO, que todo lo demás es accesorio.

NOTA

Gráficos6
Sonido7
Jugabilidad9
Duración9
Diversión9

8

RECOMENDABLE

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